Este término es usado para describir a la Web como un espacio abierto y dinámico, donde se generan relaciones directas entre productores de contenidos y usuarios. Como tal, es un espacio que evoluciona por las continuas innovaciones que le van surgiendo gracias a estas interrelaciones.
Una de sus características más importantes es su carácter netamente social, es decir que dentro de ella los usuarios pueden agregar, editar espacios, participar, crear y colaborar en la producción de contenidos. Además, las aplicaciones tecnológicas que los acompañan, estimulan, enriquecen y expanden sus posibilidades para conectarse con otros a través de su participación activa. De esta manera, el conocimiento es accesible y co-construido.
Es en este sentido, que se desarrolla la inteligencia colectiva, donde los participantes se convierten en autores, productores, organizadores, críticos, etc. y las conexiones que establecen entre sí sirven de andamio para desarrollar nuevas habilidades y/ o competencias.
Es importante reconocer que la Web 2.0 no fue creada con fines educativos, pero por estas características, tiene grandes posibilidades para enriquecer y potenciar los aprendizajes de nuestros estudiantes, siempre y cuando se enfatice un trabajo constructivo, activo, participativo, social, situado y colaborativo en red para poder co-construir saberes.
En estos días, resulta fundamental acerca a los niños a este espacio promoviendo el desarrollo de capacidades meta cognitivas como: autonomía, responsabilidad, reflexión, participación y colaboración en actividades de aprendizaje motivadoras.
(Fuente: Eje 4: de la web 1.0 a web 2.0, Curso de perfeccionamiento docente “La Web 2.0 en la enseñanza”)
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